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viernes, 8 de enero de 2016

Fragmentos sin dueño 20's

Unknown
Sólo sangre
El sonido penetró nuevamente en mí, haciéndome tropezar. Rápidamente me incorporé y seguí con mi huida. Escuchaba los pasos, el sonido de su nariz olfateando el rastro de sangre que mi brazo iba dejando. Recuerdo que tropecé y rodé cuesta abajo... Cuando la claridad del día me hizo abrir los ojos, recordé todo... No había nadie más, sólo la sangre. Y en ese momento pedí con todas mis fuerzas que el sonido fuera realidad... que el monstruo no fuera yo.

 Menos yo
Esta noche mi sábana tirita de frío y mi almohada sueña contigo. Mi sala de estar te extraña y entre sollozos mi gato pide que regreses. Todos te extrañan, menos yo. Y si alguna vez te pido que vuelvas; será por ellos, no por mí.

 T

Le invité a tu ausencia un trago, con la intención de emborracharla, de librarme de ella, de dejarla varada a un lado de la carretera. Pero mientras los vasos se iban vaciando y la música estaba sonando; mi casa, en lugar de desocuparse, se llenó. Las últimas amigas que tú me presentaste, las lágrimas, llegaron justo cuando en mis parlantes sonaba nuestra canción. A pulmón abierto la canté, la viví, la lloré. Amargamente grité cada estrofa de esa maldita canción. Y cuándo me di cuenta, estaba rodeado de frías sombras. Ahí estaba la tristeza, la melancolía y esos putos recuerdos. Todos tarareando nuestra canción, todos observando mi depresión.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Quizás sigo vacío, muerto.

Unknown
Hoy volví a pisar el pavimento donde tantas veces de la mano caminamos. No fue intencional, lo juro. Perdóname por pisar nuestro sacro lugar, pero perdóname más por no haberte hallado. Porque tantos días he aludido esa avenida por el miedo a verte, o quizás por el miedo a no hacerlo. 

Quizá tú también esquives esas calles, y nos topemos a mitad de la vía alterna. Quizás podremos trazar una nueva ruta tomados de las manos; una ruta que nada ni nadie pueda borrar. Quizás nuestra canción vuelva a sonar; pero más alto y armoniosa que nunca, tan fuerte que hará vibrar el cielo. Quizá, después de un tiempo, puedas recordar tantas cosas que te gustaban de mí. Quizás el tiempo vuelva a pararse cuando nuestros labios comiencen su danza secreta. Quizá las nubes se tiñan de rosa cuando vuelva a escuchar tu risa; las letras saltarán de los libros y batallarán por escribir nuestra nueva historia. Quizás así podamos recuperar nuestro tiempo perdido, nuestro tiempo distante, nuestro tiempo...

Pero viendo esta calle vacía, pienso que quizás tus dedos no vuelvan a enlazarse con los míos, que tus labios no bailarán rozando mis labios; quizás mis ojos no se volverán a perder en el infinito de tus ojos. Pienso que nuestra música permanecerá callada, porque no hay forma en la que pueda volver a sostener tus mejillas entre mis manos. Quizá mi nariz no vuelva a extasiarse con el olor de tu cabello y mis noches sigan vacías, cada día más vacías sin ti...

Todos estos son solos quizás; esperanzas de un muerto andante. Ilusiones y torturas que mi cerebro formula. Por que, muy posiblemente, tú ya estás con alguien más. Y quizá nada de esto te pueda importar...

lunes, 20 de mayo de 2013

El circo de la vida.

Unknown
Pasen y vean. Es el circo de la vida, dónde quién ríe al ultimo es un perdedor y quién no ríe esta perdido...

Damas. Caballeros. Público en general. ¡Bienvenidos al circo de la vida! Un lugar de risas, llanto, animales exóticos y raros, gente que jamás has visto y que nunca hubieras querido ver, gente sensacionalmente común y gente extravagantemente única, el reto aquí es no dejar de reír, pese a las circunstancias, nunca dejes de reír... 


Deberás reír de los malos chistes, reírte de las decepciones y los fracasos, por que si no ríes te van a sacar. Ríe de lo mejor y ríe aunque duela, aunque la sonrisa se congele, ríe hasta que tu cielo caiga. Que tu sonrisa no decaiga, por que aquí todos son críticos pesimistas y payasos llorones. Todo lo que ves oculta algo detrás, no hay nada aquí que no tenga truco. Deberás ser inteligente para encontrar la gracia o demasiado tonto para reír de lo que no comprendes, esto funciona así y nadie lo cambiará. La gente sonríe sin motivo, porque aquí la risa es vida y la vida no vale nada, pero para todos es mejor tener de sobra que tener de falta.

Ríe de una sonrisa falsa, de un amigo que se aleja. Ríe de las metas incumplidas y las personas hipócritas. Ríe, amigo, porque la risa es la única cosa que no te matará. Ríe cuándo un león devore a un payaso, cuando un jinete caiga de su caballo. Ríe de la persona que te dejo, ríe por favor.

La risa es un medicamento, una máscara y un arma. Enseñar los dientes es señal de fastidio, amor o dolor. Ríe de lo que amas, de lo que odias. Ríe hasta quedar mudo y sordo, y sólo así dejarás de escuchar tanto ruido, tanto alboroto. Ríe, amigo, te lo pido.

La única forma de entender la risa es viviendola y dejar que te mate. Pero que te mate tu risa, amigo mío, es lo único que deseo. No dejes que las falsas risas te atormenten, ríete de ellas como si del mejor chiste se trataran. Ríe por desesperación, ríe por amor. Ríe porque no hay nada mejor que hacer.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

La repulsiva verdad de tus ojos.

Unknown
Verte me da asco, me llena de sensaciones y sentimientos repulsivos. No soporto ese daño que se nota en tu mirada y puedo notar la falsa sonrisa que oculta una gran pena, una asquerosa verdad, un gran dolor. Me da risa cada intento en vano que haces al no querer sentir como se detiene poco a poco tu corazón, como tratas de fingir que no aprendiste a dormir con lágrimas en tus ojos, cuando solo la Luna te veía, que diría ella si hablara, diría un sin fin de confesiones tuyas, tantas suplicas, tanta agonía, y tantas disculpas al aire que no te sirven de nada; todos saben que no estás bien, pero no te atreves a llorar, no aceptas que necesitas ayuda, deja de ser cobarde y muéstrate  que estoy harto de ver esa estúpida falsedad en tu rostro, estoy harto de tanta agonía que noto en tus ojos cuando te veo en el espejo...


Escrito: Juan José Coronado Parada.
Edición: David García Alonso.